sábado, 6 de septiembre de 2014

no tienes que ser sincera, muchacha




mi cuerpo está cargado de veneno
el veneno son mis huesos produciendo dolor lo
fabrican despacito como para que no me dé cuenta
al principio
pero a cada segundo lo puedo notar
son millones de agujeros
que caben en cualquier lugar
su mayor alimento es mi propia reticencia
no me van a abandonar
son mi sola compañía
y sobre lo que el otro día no anoté
tengo que decir que
fue lo más importante que ocurrió
era algo acerca de la voz de una adolescente
que entró al bar donde tomaba una copa
la voz de la adolescente era grave
como una grieta
como la cueva que vi en una playa de galicia
y que tenía piel de lapas y pequeñas pezuñas de mar
era espectacular
la voz, me refiero
no pude evitar sentirlo
creo que así fue
no me sentí mal porque verás
me acordé de pasolini y de los catorce
del riccè
en lo del arrollo
como tenía miedo de despertarme y no poder mover las manos
un día me desperté y dejé de moverlas
no tienes que ser sincera muchacha
me digo
y cambio un poco la frase:
para las niñas de la vida
la verdad no hará dominio
así me gusta y de la otra manera me rompe
pero es un secreto mío
así que no lo voy a poner
lo importante es saber que la verdad no hará dominio
de ninguna manera lo hará      para las niñas del barrio
me digo
entonces salen las nubes
haciendo alvéolos blandos hacia abajo
parecen pequeñitos
duodenos de
un cachorro del cielo
eso quise mirar
apretando mis manos entre los muslos
para hacer como que no existían
mientras un chico sacaba fotos
del arco de color
en el asiento de al lado

5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Raúl, qué bueno que te gustara! Un abrazo

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  2. Muy bueno. Repleto de aciertos y giros inesperados.

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  3. De momento, esta me gustó mucho, seguiré leyéndote... como me sugeriste
    22/12/15 en RE, mujeres de vanguardia

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