jueves, 23 de abril de 2015

// corte noche 22 de abril




Dos hombres viajan a pie por una carretera. Al principio hay ciudades y pueblos en los bordes pero después el paisaje se va deshabitando y quedan sólo extensas llanuras, breves zonas arboladas y calor. La carretera está ardiendo. Uno de los hombres dice “has de quitarte los zapatos y caminar descalzo unos minutos, pronto dejará de doler”. Él mismo lo hace. El compañero le mira asombrado rascándose la cabeza. Luego siguen caminando, ahora sin zapatos. Llegan a unas vías metálicas y más allá hay unas ruedas gigantes sobre las que se encaraman para continuar. Entre rueda y rueda saltan, cada vez más torpes. Ya no hablan. El paisaje es rojo, febril, infinito. Cuando paran a descansar la luz sube como hasta el mediodía, justo en el centro del cielo. El primer hombre coloca un muñequito con sombrero en el camino de grava y se retira apartando a su amigo con el brazo. Juntos miran lo que va a ocurrir desde el borde. Pronto pasa un coche marrón de la policía, el coche arranca la cabeza al muñeco y se detiene. Uno de los hombres recoge el cuerpo desmembrado y le sacude el polvo. El policía se baja del coche, se pone su sombrero, y prende un cigarrillo apoyándose en el maletero. observa a los hombres inquisitivamente. Al fondo, de una cabaña de madera sale una niña con su hermanito en brazos. Cuando el policía la mira, ella señala hacia la casa, detrás de ella, con el dedo extendido. El hermanito llora. 

lunes, 19 de enero de 2015


Entiende si no puedo.
El gatito gris-pardo bajo el banco de piedra, me mira agazapado.
La noche abre ahí donde los territorios bailados por linternas.
Lo grueso de una bandera a pedazos quemantes.
Hojas que parecen pasos llegando al resbalarse por el suelo.
Un cigarro y la cabeza ahí y ahí, más negro cada vez. Mal humor mío.
Películas muy feas en la oscuridad.
La reunión con los presidentes: panorama de envanecimiento a cada sombra.
El estómago aparece cuajado en la fotografía.
Con nerviosismo busca el sobre blanco y la fecha escrita en él.
La voz al teléfono aparece cuajada en el hilo que la trae. Pareces lo más malo.
Me veo lo peor. Valiente. Sal a crujir la balsa blanquecina,
el lago está helado, el ruido
que hace, de verdad, es inhumano,
una telaraña sólo se ve con esta
luz, en este ángulo, apenas quieras borrarte,
es, de verdad, una palabra que no puede existir.


viernes, 10 de octubre de 2014

de visos verdes

el sonido de la mañana
blanqueando la vista del desconocido
                      qué hermoso,

                                                    bajo la lluvia
 
 


                    corre un muchacho con un carro
 los árboles se arrumban
y su mirada sigue 
batiendo la blancura
un minuto más un
minuto en el “background”
y la pantalla infinita de su desarrollo
donde todo ocurre

creerás que está pasando dice el desconocido
con terquedad recorre una ciudad antigua
y fuerza su lengua
para llegar de punto a punto

en el bosque allá   
las máquinas cavan hoyos sin descanso

el desconocido mira el fondo
barrido por lombrices
su cuerpo no balancea
el cielo que lo persigue
cambia colores

él está allí
coloca unos papeles
y mira el anfiteatro llenarse
“J.C.” grita, “son las ruedas de las maletas
los tanques ya no pasaron”
Pero J. C. se aleja
corriendo bajo la lluvia

y se golpea en la sien

lunes, 6 de octubre de 2014

+ otro corte

//mientras dure esta altura la calle
será nuestro agujero
arracimados bajo el latir
del rayo verde
quieren mirar
lo que la historia negará
y es un acto de arrojo
y es un acto de muerte
voces gringas sonríen desde la cámara
una facilidad sucede por fuera de sus nombres
el camarógrafo
es un vigía insospechado bajo la sombra
de alguno
a la noche, sólo se hace rapaz
acaso tiene un número
una risa pero sin ancla, hilo ni verdad
esta piedra escuchó los escuadrones acercarse
y la granadería
apenas se escondían en las habitaciones
ponían el tocadiscos
y empezaba a restallar.
Esta mañana eres libre mas no de tu libertad.
Quemazón de los frutos torpedeando
su trayecto de savia
olas exactas de circulación. No son
misivas ni llevan códigos en transparencias,
sólo un silencio raro.// otro corte 6-oct.-2014


viernes, 3 de octubre de 2014

no son misivas ni llevan códigos en transparencias, sólo un silencio raro

/// estaba sangrando a lo largo del río
mañana indecisa entre el rojo y el negro
entre el negro y el blanco
allí me esperan,          del
lado del metal
para salir airosos   enfriarán la mía
dos de octubre nubes de Tlatelolco
su cielo rojo y negro
y su posterior cielo blanco
con un rayo verde dibujado
ojos que lo vieron
ojos que ven aquí
la mansa tormenta       de los frutos
su violencia inconsciente
la electricidad del sol
para la chapa
no es nunca suficiente
tras la puerta franqueada por una cámara
solo hay un descampar
dos perros se comen una liebre entre la bruma de un año
allí donde la cámara no puede registrar /// Corte 2-oct.-2014




sábado, 6 de septiembre de 2014

no tienes que ser sincera, muchacha




mi cuerpo está cargado de veneno
el veneno son mis huesos produciendo dolor lo
fabrican despacito como para que no me dé cuenta
al principio
pero a cada segundo lo puedo notar
son millones de agujeros
que caben en cualquier lugar
su mayor alimento es mi propia reticencia
no me van a abandonar
son mi sola compañía
y sobre lo que el otro día no anoté
tengo que decir que
fue lo más importante que ocurrió
era algo acerca de la voz de una adolescente
que entró al bar donde tomaba una copa
la voz de la adolescente era grave
como una grieta
como la cueva que vi en una playa de galicia
y que tenía piel de lapas y pequeñas pezuñas de mar
era espectacular
la voz, me refiero
no pude evitar sentirlo
creo que así fue
no me sentí mal porque verás
me acordé de pasolini y de los catorce
del riccè
en lo del arrollo
como tenía miedo de despertarme y no poder mover las manos
un día me desperté y dejé de moverlas
no tienes que ser sincera muchacha
me digo
y cambio un poco la frase:
para las niñas de la vida
la verdad no hará dominio
así me gusta y de la otra manera me rompe
pero es un secreto mío
así que no lo voy a poner
lo importante es saber que la verdad no hará dominio
de ninguna manera lo hará      para las niñas del barrio
me digo
entonces salen las nubes
haciendo alvéolos blandos hacia abajo
parecen pequeñitos
duodenos de
un cachorro del cielo
eso quise mirar
apretando mis manos entre los muslos
para hacer como que no existían
mientras un chico sacaba fotos
del arco de color
en el asiento de al lado

jueves, 17 de abril de 2014

los ángeles y las pibas marinas








las terminaciones nerviosas de la cabeza
están vibrando como serpientes descabezadas
al ritmo de marine girls y luego de los ángeles azules
tenemos muchas terminaciones nerviosas en la cabeza
van coincidiendo con los poros y los pequeños hoyos peliculares
es una fiesta de puntos
que tal vez tengan distintos formatos a niveles microscópicos
pero que desde acá sólo pueden imaginarse como miles de
 puntos pequeñitos  unos junto a otros

                     dije que iríame a nadar
aunque no sé
hacen grados bajo cero
hay nieve en los tejados
y no asoma ni un gramo de sol
las voces agudísimas de las mujeres del sur
y de algunos hombres del sur como el cantante de los ángeles azules por ejemplo
las voces gravísimas de los amigos que se exiliaron al berlín
y luego la nocturnidad del cuarto
mamá  sacándome las liendres de la cabeza
durante horas
 bajo susurros







viernes, 20 de diciembre de 2013

cosas que pasan en las ofis y en los pueblos


entonces estaba un día arribando a la funesta -véase su particular fosfórica presencia- ahí estaba yo[1] detrás del mostrador de recepción y sonó el cascareo de unas patitas contra lo del suelo plástico de la funesta, era una lagartilla temblequeando por la ofi, iba de sombra falsa a falso techo a falsa planta y le puse una caja de lápices arriba de su cuerpo para protegerla porque la querían matar. así le puse la cajita transparente por encima pero la cola se desprendió, juro que no la corté, que no la corté, juro que apenas toqué. la cola se desprendió. heme ahí, llorando voy por la cola recién mutilada de la lagartilla mutilada y luego la recojo del suelo una vez acabados los espasmos con el dedo índice y con el pulgar y la pongo en la papelera  bajo el escritorio[2]. ahí se pudre el cachito de su cuerpo, siga viva la pieza, suéltela en el bosque al lado, entre pajizos señores trajeados que son como duendes señor, como daimons, señor. también conté algo sobre los días en que insultaba a tipos en bicicleta que decían guarradas mientras se alejaban. siempre dicen puta, pero da lo mismo, yo les digo, que le den por culo a tu puta madre o algo como eso lo más feo que salga y corro con puños otra vez, llego al fatigado puente, cruzo el río, un mendigo inglés me saluda con la mano y dice hello, etc.,  y yo corro y corro por el puente hasta llegar al tren, pararme ante los vidrios ahumados, colocarme con los dedos el peinado, y luego me piro a la funesta, a matar lagartos esta vez, oh sí!




[1]hola, esto es un experimento sobre lo del tono confesional y eso
[2] una vez se murió un pez que había cogido en el río. lo traía en una bolsa de plástico con agua del río y entonces se puso a flotar en la burbuja de aire que había arriba de la bolsa rellena de agua del río. supe entonces que se había muerto, pensé que yo lo había matado y como no sabía qué hacer con el cuerpo lo tiré por el balcón y me fui corriendo, creo que para imaginarme que volaba. al día siguiente la vecina de abajo encontró un cadáver de pez de río en su balcón y todos lo comentaban sin parar en los rellanos pero yo no dije nada, bah, ni pío. oh, siempre será un misterio, lo habrá traído un gaviotín, pero estamos tan lejos del mar, ¿los pájaros de río no cazan?, cazarán señora cazarán, pero a qué venir aquí, a la calle principal, a soltar su merienda, etc., etc.

lunes, 29 de julio de 2013

hola, bienvenidos a Elmercado


Cuchita vive en un valle de carcas
ya no me importa ni engordar ni no comer ni ná, digo, Cuchita
si me paso el día enterito encerrada en esta guarida contra carcas
los carcas amenazan constantemente, cierran todo con llaves
verás, los carcas viven en puros hospitales
ahí, algunos más caros, otros más malolientes,
el barrio está infestado de hospitales y de hogares de avis, no aves, que significa abuelos
tout contraire, cero pajarística como decía,
en el barrio también hay ladrones
Cuchita habla con uno
y tú qué caqueas? No, en realidad no le responde, era de esperar
será un carca también, se dice
y  vira. Punto.
Digo, en uno de los puntos más elevados, como veréis por allí
hay hasta mecánicas escaleras para los avis, te creerás, están resplandecientes

miércoles, 27 de febrero de 2013

cómo es posible, no sé, pero es así




                                         ojos removiendo la luz adentro
                                         hasta el pánico por ceguera
                                         tanto bulto rojo contra el seso


el caso más complicado era tener
la lengua rota por otra lengua
a su nivel no orgánico
una sensualidad del secreto
como un puño enfundado
un guante de hierro
en el ejercicio del golpe
máquina que te escribe el delito
a clavos contra el cuerpo
hasta filtrar la sangre entera
en un foso de sal
los animales atienden
que le jodan a la literatura mundial
si no te atreves a callejear
para vender tus trucos
te morirás de hambre
la historia del tipo crudo
que se cruzó rectos muros
fusil en mano
y en la boca
un verso oído de la mano de la madre
de la mano de la abuela de la madre
de la raja del suelo de la aldea
del puño enterrado en el seno del árbol
corrompido por buitres

lunes, 12 de noviembre de 2012

las habituales


y quién distingue?

recuperé la compostura y. No, recuperé más bien     la postura y. No, establecí los hechos.  Fundamental a recordar en la postborrachera: ojos picantes, ropa rota, sucia, botas rajadas, sí, y ellos? Completo desconocimiento de su paradero. Esto es un hecho banal, los diarios siempre me aburrieron, lo que debo contar es que en la calle, el viento arreciaba con  su hielo erizado en partículas diminutas, en el suelo blanco se abrían calvas y a continuación volvían a taparse, apenas había amanecido, era un día inclasificable, socavado a puños con el mapa. No sabía dónde estaban mis compañeros. Sólo recordaba haber bailado entre el polvo de un galpón en la zona de los prados. Afirmo mis botas, salgo a la calle, boca seca, hambre de cuerpo, no de órgano, no, ni lo intentes. Entonces me acordé de la imagen titubeante de unas almenas ruinosas en la calle de bajada, y luego, bah! el rompimiento vespertino de la fachada infrasoleada del cielo por los ladridos de los perros en celo del lugar, calles cada vez más sólidas, un niño recorre el espacio de la calle con una lentitud infernal, todo el cuerpo tapado excepto una fina ranura que le permite vislumbrar su camino, qué onda, dónde van a estas horas los niños? Corrientes de niños ciclópicos avanzan como mundos quietos, horas se incrustan en las suelas, será lunes, pienso, socavados días contraeltecho. Atravieso la calle del Berros, veo ratas lamiendo monedas, ahí, ahí el camino se dibuja en huellas como hilos, ahí el cielo abre sus brechas alternando con el muro: ventanas raídas como uñas, más cortas de lo normal, sin límite superior, venga edificio destechado, allí deben estar, sin duda, allí, me aproximo, abro la verde puerta de madera destejida y en un solar sin forma, bajo un tejado de chapa, bombean dos bultos enmantados y respiran humos de una hoguera que ya expira. Ah! Creo que me pongo súper contenta en ese momento, sí, súper contenta.


domingo, 26 de agosto de 2012

del lado de acá


“”
una vez comíamos en la calle bajo los cúmulos de edificios desiertos
una brecha se abrió y adentro vimos
cabezas extraterrestres del espacio, incrustadas en los muros
sus llamaradas de fuego en los ojos planos de extraterrestres
y visiones de tigres dibujadas entre brillos en la distancia vacía

pasos puros de la verticalidad
voces exageradamente intensas
aún es pronto para vinear la calle
y vomitar los restos del hielo estomacal,
tras las jornadas del hábito
más me creo los huesos solos y abiertos como tumbas
su golpeteo
el tumbado encuentro del sol con su estricto mutar

gato sopla hoja de una flor enruinas
para abrir la puerta
fecha de la muerte de Kafka en la memoria de la llave
ciudades  del siglo XXI y sus leyes de  retornancia
en un sueño  vienen creciendo mamíferos
habitaciones rellenas de seres no deseados
cuerpos brevísimos de móvil visión:
de la basura al frigo, del vertedero a la mesa

objetiva precariedad de la clase media a la espera de la expulsión
de la enemistad forzada con la casera del piso sin pagar
de la piel picada, enferma de amargura
disputas del hambre
te atreves a decirlo y se corre el rumor
mente cobarde, cuerpo avejentado
muerde tu tierra, arráncate a bailar
la cumbia porteña
te espera
-lado de allá del pacífico, qué esperas-

(como este classic rock de un bar cubano, la calle huertas
donde a estas horas se empieza a oler el ron y la buena hierba
que no puedo pagar
pasa un hombre, una botella de bacardí bajo el brazo
la calle huertas se llena de rubias cabezas
un señor gordo mira beber por la ventana y fuma)

eh! desgarros de la pintura ancestral
visiones extraterrestres
enfrente de casa un hombre atraca la gasolinera y grita: viva Cuba!
enfrente de casa un hombre atraca la gasolinera: botella de ron bajo el brazo
así, quemaduras del alcohol barato
para desentrañar los muros de este acá invernal
islas aparte, recuperemos el mar y sus
carreteras, su polvo

así, alguien sacó medio cuerpo por la ventana
que daba a un parking gigante
escupió, la saliva tardó en chocar contra el primer toldo que sencontró
fumó su cigarro estéril, la ceniza flotó
y eso fue mucho
pero ahora queda el vertido hamletiano:
el hueso de deci-dir
pero dí, dí, venga

sábado, 16 de junio de 2012


un día entero  en recuperar la amargura
tras olvidarla por exceso de actividad
volver a la inacción es duro , clava la culpa y no puede parar
 su afilamiento
lucha ahora por la parálisis, ahora contra ella
en el umbral eternecido
lucha con y contra un leve movimiento que extraiga
del contorno carcelario
la mano corneada, seca como desierto de foto  y sus marcas geométricas
no quiero hacer retórica no quiero hacer retórica
pero sí algo extraño

viernes, 13 de abril de 2012

una carta

ayer empecé a leer a Tanizaki y ya lo adoro. retomo a Bolaño, lo poco que me falta por leer de su obra, con pena, pues pronto lo habré leido todo y entonces en cierto modo lo habré perdido. Camino por la ciudad lluviosa, el aire denso y azulado, brillos raros en la calzada, y es como si el suelo ondulara bajo mis pies, de pronto la onda se levanta fugaz y pierdo el equilibrio, el mareo leve se mantiene toda la tarde, durante varios días, pero no es desagradable. paseo. entro en bares. vuelvo a la calle. sueño con mares arrancados donde sólo quedan desiertos, restos de una revista radical rojinegra; en la calle preciados y paralelas, veo en sueños plantaciones de acampadas, tiendas azules con una luz o dos moviéndose al interior, una mujer es sostenida en el aire por un gancho de hierro, abajo está el mar, el mar es un caldo ceniciento y espeso, la mujer mira al cielo, el gancho se afloja ligeramente, sus pechos se deslizan entre el metal helado y cae cae cae, no es fácil distinguir entre el aire y el caldo, pero de pronto la vista se apaga, la mujer se hunde, nos hundimos, inevitablemente, hacia abajo, en un letargo nervioso. la mujer que murió tres veces, escucho en un altavoz: una muerte fue atroz, las otras dos más calmas, y siento reconocer que la que presencié era una de las calmas. No puedo recuperar el horrible recuerdo de la muerte atroz, pero creo haberla divisado alguna hora de la oscuridad nocturna

lunes, 2 de abril de 2012

de MONÓLOGOS DE LA LOCA


desde la puerta


la loca:

si hablo es porque
tengo algo
que
se rompe
el gallo encerrado
cuando vengan los gatos
a beberse mi leche
recordaré a mi bebé muerto
el que no existió
el bebé muerto
no el gato
al gato hay que matarlo y observar
la herida

ahora producir el cuerpo que faltaba
para poder tocar producir
materiaproducirmateria

porque si camino hacia atrás descanso

lo de después no

cuando habitaba la casa sí
cuando la primera vez que tantas cosas eso sí
cuando las cabras y la mano todavía sí

lo de después no

cuando las heridas presumibles sí
cuando la corteza
cuando la tierra

no lo de después no

no la piedra lisa
la ceguera no

viernes, 30 de marzo de 2012

de RUINAS BLANCAS


(fragmento)

R

perro esquelético embarazado del pecho
pelo moscoso, sarna del lento
lento perro flojo al sol perseguido
pecho embarazado de roca sin madre
vomita su hocico su blanco de polvo
su cara sin carne


sábado, 3 de marzo de 2012

EL VASO ÁCIDO


el lugar era tan ruidoso, bajo el fuego
salía una mujer llevando un crío
corrimos al otro lado de la calle
Madriz crecía en montes y en lo alto la gran casa ardía
entre la madera asolada tubos de fuego enrollado impedían la salida
y el ahogado esfuerzo
entre las cortaduras sonaba R. Serkin
en la proferida amenaza de los árboles deshuesándose a su luz
de muerte, este cruce de dos brillos mínimos en un punto de piel
tiemblan y así la vida privada, mata vidas
mientras arden  los chicos alto ahí, en la antigua fábrica reconstruida

así, el vaso ácido bebido a golpe de espejo
atraiga los años del miedo, carreras populosas
a su cauto cauce quieto donde ni un sonido agite
bajo su recta capa, el aire que transita
y así, la boca exprese en su arrastrado asco
un gesto que alumbre un solo punto de la habitación en prisma
y nazca el vómito de la sola célula ennegrecida que allí flota
la más pequeña y oscura, su margen de polvo, su terco proceder

esta noche quería ir caminando al teatro
sé que odiaré la obra y cuando salga querré destrozarme
pena y enemigos a conciencia
acompasar el golpe privativo de la vida y sus más muertos
acostados sobre tres o cuatro sillas de madera
arrimadas entre sí por mano ingenua



si la célula puede apretadamente procrear su fantasma, un ser deforme y tieso impedirá cualquier grito en la boca del asco, de un pasillo a otro. Impedirá que pase el mundo, arrollando los cuerpos ensillados, hablará desde los puros dientes, como los deshuesados troncos y creerá comprender algo, visitará su sombra negra ínfima desde donde verá, caras abiertas al filo de carnicería sobre las mesas pringosas y su mirada al techo y entonces verá llover sus abiertos sexos como nubes rojas, donde la sangre colorea a un punto las irrigadas líneas de unión de las baldosas. No hay más que decir, pisoteará los flujos de sus vientres queridos, y así, te niegas tú.


viernes, 2 de marzo de 2012

más camino en tren-





lomos de animal en:
-piedra
-gigante
-bosque
el corte exacto
el sonido para cruzar la línea si acaso el roce
luz que muere en su intensidad más alta
aquí primero diente
arrancarse eso, la solitaria encina, y/o salir,

                  piscinas de polvo

me refiero a la importancia del desasosiego, de una oscuridad
quenvuelve de forma concreta
como una cifra o punto/un campo seco
torres allí del canalizador por donde colarse es permanencia
algún tipo minúsculos filamentos deóxido
durante siglos se apoyan en las piedras del borde, y suya, función reductora,
el amarillo
sabes que un milagro de vértices para escaparse
es
completamente amarillo
como nuestra “época del año”
la que dura en busca de una salvación de ausencia
para la pasividad sin miembros para la
parasitaria alimentada en hueso de la inconsciencia misma, ese tipo de
“enormidad infantil”
con cuernos, bicéfalo/a, con cosas deformes en
cualquier caso
al menos flotar en la ciénaga
vapor denso unas ramas que punzan la espalda de otro
recuerdo
la noche, en general, la noche
gritos impronunciables
qué incoherencia
y dramática parada de existirse:
por la cuesta sin nombre
ascienden cristales a la espalda el reflejo de las casas
colores desmentidos
y un tono como rojizo
la excusa
por la cuesta sin nombre
ascienden cristales a la espalda el reflejo de las casas
el no haber tenido tiempo de pensar en otra cosa
salvo
el álamo ahí
suelto
espuma numerosísima hasta el último alvéolo 
vello lo que lleva el agua    
tibio desos hechos                                                                                                                                    
así la luz encontrada de pronto
diagonal 
y tendiendo a cerrarse
y el alimento dormido en la boca
lo que no he contado
la imagen del dolor atravesando muros de otras lenguas, eléctrico
pequeños unos de carne roja casi transparente
tendiendo a esperar lo que debió de ser fluido en un estar atado así
desconocerse en ese tipo de lo que llevo es esto
de nuevo calor
hoy va a ser un día laargo pero no me asusto
ni me quedo sin
voz
ni me quedo sin
recuerdo de pasar el puente azul llegar a la plaza cuadrada y un cristal arriba y agua
cómo condensarlo más?
era un tal allí o una mañana de diciembre
y fuera llovía y todo era fuera y todo era puente, humedal, decía,
y quien respira
aquí?
pero al cruzar el puentela
plaza asoleada
las manos se secan y tocan al fin
otra superficie 

miércoles, 22 de febrero de 2012

desvío ineludible, tierra de Homs




amarillo angustiado contra la pared
rodada de nervios, miembros invisibles
brechas más hondas vienen
vienen bajando semidesnudas
descienden abrazadas  y sin rostro
cruz sobre la boca cerrada a medio aliento
y nunca más respira

a la salida del culto
rayos para recibir a los que desde fuera alaridan
en las baldosas
tierra de Homs asediada
el corte de luz cruza los fetos
la noche ensucia.
contra la forma: despliega y sufre

de quién sea la voz no importa
su rostro clavado sí: arriba de la escala hay más espacio
pero menos aire
así que
este frío es lo mejor, agujero vital

sobre el cartón helado marca su voz la sangre sobre el filo
que le gusta
léalo ahora quien sea, encontrará su marca desnuda

si no vives no recorrerás las vistas solas
el grito animalizado en la noche de pasillo
una presencia abre mundos, cierra bocas, su medio aliento:
automutilaciones perversas
nada vale llorar ahora
vete a enterrar bombas al sur, dice una presencia
al sur, más desnuda quel sol
arrastra los escombros a la luz de la ciudad de Homs
donde alguien vea, en su dispersa exactitud
su “tormenta de mierda”

más más horas y volverán a leer la odisea, fumando un cigarro, en su pérdida
te cagarás en sus dioses homeros a más no poder
vomitarás sus restos partidos en pedazos
volverás a reconocer tu rostro porque quien sea salió hace tiempo
montaña cargada al hombro invisible

arruga esa frente yegüita que hierra
y atragantada
raspa el labio más fino un segundo antes de morir
la paseante calma

llorarás siempre bajo tu asiento de muerte

en Homs unos hombres militares cortaron la luz
y los fetos incubados se mueren
país hundido. de qué hablábamos?
prefiero morir, os quiero
y hay que darlo todo, ahora
antes que nos maten las cifras.